La ganadería española, en alerta por la cercanía de focos de Fiebre Aftosa y Peste Porcina Africana

PESTE PORCINA AFRICANA
Desde la aparición de la Peste Porcina Africana (PPA) en Bélgica en septiembre del pasado año ya son más de 400 los jabalíes infectados que han podido detectarse en el país, dentro de un área cada vez más cercana a la frontera con Francia.
Esta enfermedad, que no afecta a humanos, mantiene focos principalmente en Rumanía, además de otros seis países de la Unión Europea: Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia y Bulgaria. Esta situación se podría reproducir perfectamente en España si se llegaran a detectar más casos cerca de nuestras fronteras. De hecho, algunas comunidades autónomas están tomando medidas ante el riego de su llegada. Mientras, desde el Ministerio se reconoce que el riesgo en España es “moderado”, aunque “en aumento”.
Fernando Rodríguez, responsable del Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA- CReSA) de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha explicado que “en contra de la creencia general, la PPA no es una enfermedad altamente contagiosa, sobre todo si se compara con la Peste Porcina Clásica o la Fiebre Aftosa. Para transmitirse, el virus necesita contacto directo, evidencias corroboradas en nuestras propias instalaciones”. Por ello, remarca que la mejor manera de prevenir es asegurarse de que los animales no estén en contacto con posible material contaminado. Además, hace hincapié en el concepto de bioseguridad, “que en ocasiones no ha sido tomado demasiado en serio, y ahora es más necesario que nunca”. En España, el Gobierno ya anunció la prohibición de importación de jabalíes al territorio nacional como medida preventiva.
FIEBRE AFTOSA
En cuanto a la Fiebre Aftosa, y a la vista de los focos últimamente identificados en Marruecos, organizaciones agrarias como la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos han insistido al Ministerio de Agricultura sobre la importancia de extremar las medidas de prevención frente a la posible entrada de esta enfermedad en España. Los tres focos detectados en el país magrebí se encuentran en zonas separadas por distancias de hasta 400 km., localizándose el último de ellos en la zona norte, por lo que se considera de vital importancia aumentar las precauciones.
La proximidad de Melilla, y el importante intercambio y movimiento de personas y mercancías entre Marruecos y esta ciudad, y desde allí haciala Península, comportan una grave situación de riesgo de transmisión de la enfermedad a territorio español, y por tanto a la Unión Europea. En este sentido, se insiste en que, en la situación actual, se debe extremar el control en estos movimientos y no aprobar ninguna excepcionalidad.
La fiebre aftosa es una enfermedad vírica que afecta un gran número de especies, especialmente a los rumiantes y porcinos, domésticos o salvajes, caracterizada por pequeñas úlceras en la boca, y otras lesiones que provocan alta mortalidad en animales jóvenes, e importantes afectaciones en adultos. Al ser muy contagiosa entre el ganado, aunque se controle y se trate, puede provocar importantes pérdidas económicas, tanto para el ganadero como para toda la industria agroalimentaria. Es considerada una de las enfermedades víricas de mayor importancia por su gran poder de difusión, elevado número de especies a las que afecta, y las pérdidas de producción que comporta.
El último foco de la enfermedad en España tuvo lugar en 1986, y en la Unión europea en 2011 (Bulgaria).